Después de días mirando y mirando los tomates, vi que se empezaron a rajar. Busqué por internet cual podía ser el motivo, y resulta que puede ser por cambios en el riego (que no es el caso, porque riego por goteo todos los días la misma dosis), o por exceso de sequedad y calor en el ambiente.
Parece que es lo último lo que afecta a mis tomates, el calor y la sequedad hace que la piel del tomate esté tirante, por lo que al ir creciendo se rajan. La solución es rociar los tomates con agua a las horas de pleno sol.
También hay otra teoría que dice que si se rajan verticalmente es por que tienen demasiado hidrógeno (demasiado abono, ya puede ser, porque las medidas del abono no son para macetas y no se calcular muy bien la cantidad), y si se rajan horizontalmente es por cambios bruscos en el clima.
Las tomateras son muy sensibles al agua en las hojas, y si se mojan al regar cabe la gran posibilidad de que salgan hongos. Así es que sólo hay que rociar los tomates, intentando mojar lo menos posible las hojas. Además hay que hacerlo a horas de sol directo para que se sequen rápido.
Pues bien, ayer los rocié a mediodía por primera vez y hoy ¡¡milagro!!, dos han empezado a madurar.
La maduración de los tomates pasa por tres colores: verde, amarillo y rojo.
El tomate de arriba está en la primera fase (verde) y el de abajo en la segunda (amarilla), como se puede ver el de abajo se ha rajado un poco (pero me lo pienso comer igual
)
Esta foto es del segundo tomate que está madurando. A ver si consigo hacerme una ensaladita antes de que termine el verano..

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