Los pimientos morrones se plantan en febrero en el semillero para transplantarlos a la maceta entre marzo y abril.

Es una planta que dura de un año para otro, siempre que no haya ninguna helada, ya que el frío extremo mata a la planta.

Yo decidí poner las semillas directamente en maceta a mediados de julio (experimentar es bueno). Ésta vez puse 8 semillas en una maceta rectangular, de estas salieron 7.
Transplanté dos plantones a una maceta distinta, pero estas no han crecido tanto como las de la maceta original, de hecho aún están en el proceso de echar la primera flor. 
*Nota mental: el año que viene plantar los pimientos directamente en su sitio definitivo.
A principios de agosto, las plantas estaban así (los cables negros que se ven por los lados son
del riego por goteo)
  
Y así estuvieron hasta finales de agosto (estaban como parados en el tiempo). A finales de agosto, por fin salió la primera flor, y dieron el estirón (por suerte nada parecido al de las judías).
Dicen que este pimiento que crece en la primera intersección hay que cortarlo. Pero la verdad es que me hizo tanta ilusión que hay se ha quedado.
En esta foto se ven unas manchas negras en las intersecciones de las ramas con el tallo principal, después de mucho investigar, he llegado a la conclusión de que son manchas normales en estas plantas.
Dos días después la flor se abrió, le di unos toquecitos por si necesitaba ayuda con la polinización, pero creo que no era necesario, porque los demás pimientos salieron sin que me diera cuenta.
Luego las flores se fueron secando, es el momento clave, en el que la flor o bien se cae, o bien da paso a un pimiento.
Y ahí apareció el primer pimiento (ese que había que cortar para darle más vigor a la planta).
Ahora tienen algún pimiento más, por ahora todos verdes. Habrá que esperar (bastante tiempo supongo), a que se pongan rojos para poder comerlos; aunque he leído también se pueden comer verdes o amarillos, esperaré a ver si continúa el calor y puedo esperar a que se pongan rojos; aunque esto puede tardar de 4 a 7 meses.
Respecto a bichos, tienen un par de trips, que probablemente hayan pasado desde la sandía, que está delante, pero parece que a estos bichos no les gustan mucho los pimientos, yo por si acaso las he rociado un poco con jabón. Creo que son los trips los que han hecho que algunas hojas se arruguen un poco por las puntas.
Las hojas arrugadas hay que quitarlas porque ya no crecen más y le quitan fuerza a la planta, pero antes de podar demasiado, investigaré un poco más, para no quedarme sin planta.
Hay que tener en cuenta que en los pimientos hay que tener mucho cuidado con los químicos, porque pasan directamente al fruto, que además de absorber todo el posible veneno, se deforma.