Mis queridos tomates, queridos sobre todo porque han sido los que más han aguantado y los que más frutos han dado, siguen en pie de guerra, a pesar de las especulaciones de anteriores post.

Después de la pequeña discusión  sobre si los tomates iban a madurar o no, recogí unos 8 tomates de tamaño cherry un poco más arrugadillos que los anteriores y con la piel más dura que los anteriores (ya había entrado el frío), los que dieron buena cuenta de ellos comentan que el sabor era bastante parecido al de los anteriores.
En ese momento  aún quedaban bastantes en la planta sin ninguna pinta de madurar.
Hoy he recogido diez tomates, algunos rajados  horizontalmente por los cambios que está habiendo de temperatura, y las diferencias entre el día y la noche.
Y otros con rajado vertical por exceso de nitrógeno, por los cambios en el riego o probablemente por la mezcla de los dos; porque cuando buscaba la posible causa de los problemas en las hojas de las tomateras, aboné probablemente en exceso; y ya he comentado que he parado el riego por goteo.
Los tomates tienen buena pinta y huelen bastante bien, la piel parece más dura, como los que recogí en la tanda anterior, solo falta ver a qué saben.
Aún quedan en las plantas bastantes, y la verdad es que ya está bastante chuchurria, aunque parece que gracias al frío y al agua los trips han desaparecido.
Las he intentado poner rectas, pero en seguida se vuelven a caer..
*Nota mental: para no tener problemas, el año que viene plantar en el mes que corresponde, no cuando a mi me apetezca. Además podría pensar en plantar más variedades: cherry, de colgar, pera, etc.